Por primera vez en la historia, el trono de los vehículos eléctricos (EV) cambió de dueño. El gigante chino BYD desplazó a Tesla como el principal fabricante mundial, consolidando un cambio de paradigma que se venía gestando en los últimos años.
Autos eléctricos: un 2025 de contrastes
Mientras que la compañía de Elon Musk enfrentó un año complicado, su rival asiático aceleró con fuerza. Tesla cerró el 2025 con 1,63 millones de vehículos entregados, lo que representó una disminución superior al 8,5% en comparación con el año anterior. La situación se agravó en el último trimestre, donde las entregas cayeron un 16% interanual, quedando por debajo de las expectativas de Wall Street.
En la otra vereda, BYD alcanzó los 2,26 millones de unidades eléctricas vendidas, logrando un crecimiento del 28%. Si se suman sus modelos híbridos enchufables, el volumen total de la empresa china asciende a la impresionante cifra de 4,54 millones de vehículos de pasajeros entregados en el año.
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De la burla al respeto competitivo
En 2011, Elon Musk se burló públicamente de la tecnología de BYD, cuestionando su atractivo y viabilidad. Sin embargo, para 2023, su discurso cambió drásticamente, reconociendo que las empresas chinas son las más competitivas del mundo.
Recientemente, Musk advirtió que, sin barreras comerciales, las automotrices del país asiático podrían “demoler” a la mayoría de sus competidores globales.

Factores detrás del declive de Tesla
El retroceso de Tesla no solo se explica por la competencia, sino también por factores externos y políticos:
• Pérdida de incentivos: La eliminación del crédito fiscal federal de US$ 7.500 en EE. UU. desde septiembre afectó directamente la demanda.
• Clima político: El fuerte respaldo de Musk a figuras políticas y su rol en recortes de gasto federal generaron un rechazo público, traduciéndose en boicots y actos de vandalismo contra la marca.
• Impacto bursátil: Estas noticias provocaron que las acciones de Tesla cayeran más de un 10% en un periodo de solo cinco sesiones.
En resumen, el mercado de movilidad eléctrica ha entrado en una nueva era donde la eficiencia operativa y el crecimiento de China están reconfigurando el mapa global de transporte.






